domingo, agosto 10, 2014

Mejor tres días sin comida que un día sin té. ~Proverbio chino

China 2012, Capítulo 4: Tomando té entre flores, gatos y dragones


Orquesta con instrumentos de cerámica
La siguiente parada del tour fue el emblemático Jardín Yuyuan diseñado por un funcionario de gobierno durante la dinastía Ming, entre los años 1559 y 1577 y declarado monumento nacional en 1982.
El jardín está rodeado por un mercado de artesanías y otros productos. Por ello, antes de entrar nos detuvimos un rato a escuchar los acordes salientes de una orquesta que tocaba con instrumentos totalmente fabricados en cerámica… no hay duda de por qué en inglés llaman a las vajillas de cerámica simplemente “china”.

Casa de té Huxinting
Después nos encontramos con un estanque que sirve como antesala al acceso al recinto del jardín. Junto al estanque lo que más destaca es un edificio tradicional chino muy ornamentado, de un brillante color rojo. Se trata de la casa de té Huxinting a la que se accede cruzando un puente de madera construido en forma de zigzag para ahuyentar a los malos espíritus que, según los chinos, sólo te pueden atrapar si caminas en línea recta -¿serán la versión china de los zombies? Esta casa es uno de los lugares más carismáticos de Shanghai donde sólo sirven té y sus acompañantes. Al lado, está una casa donde se hacen y venden dim sum al por mayor… ¡la fila para ambos comercios es enorme! 
Nuestro guía nos llevó a una tienda de té para tener nuestro primer encuentro con este importantísimo elemento de la cultura china.  China es el productor de té más antiguo del mundo, y sus habitantes lo consumen hace más de tres mil años, porque lo consideran una medicina natural. La gente acostumbra llevar botellitas plásticas con té en la calle, y hay agua caliente a disposición en universidades, centros comerciales y estaciones de tren. En los restaurantes el té es gratis, y se sirve en un cuenquito de cerámica o de barro incluso antes de hacer el pedido.
Si bien hay más de 300 variedades, la verdad es que todas provienen de la misma planta: la Camellia Sinensis, que es procesada en cinco tipos de té:
  1. Blanco: es uno de los más ricos en nutrientes, ya que se procesan sólo los brotes que salen primavera, conservando toda la energía de la planta aumentando las defensas del organismo y lo desintoxican al mismo tiempo.
  2. Verde: contiene gran cantidad de antioxidantes. Sus hojas no son fermentadas, sino que son sometidas sólo a un proceso de secado, manteniendo sus nutrientes originales, lo que lo que le permite ser efectivo contra los efectos del envejecimiento y las enfermedades degenerativas, incluso contra el cáncer.
  3. Negro: tiene propiedades protectoras del sistema cardiovascular y previene las caries; ayuda a la no oxidación del colesterol “bueno”. Es sometido a fermentación y secado luego de la cosecha.
  4. Rojo o Pu-Erh: es recomendable para perder peso, ya que acelera el metabolismo, facilita la digestión y disminuye el colesterol. Se vende prensado en forma de ladrillo o torta. Su proceso de elaboración consiste en que las hojas son maduradas por muchos años (hasta 60). Al igual que el vino, mientras más tiempo se guarda,  mayor calidad y precio.
  5. Oolong: combina propiedades del té rojo y del verde pues tiene antioxidantes, mejora la digestión, el colesterol y quema casi el doble de grasas que el té verde, además de ser muy bueno para la piel. Sus hojas han sido fermentadas parcialmente.
La chica que nos explicó estas clases de té y su tradicional ceremonia del té, nos dio a probar varias confecciones y, para terminar, nos mostró cómo la flor de jazmín abre con el agua caliente (video)… así se ve:
Té de flor de jazmín
 
Gato chino
Una vez cumplido el objetivo de sacar fotos al mercado, nos dirigimos a la entrada del jardín. Conseguido el acceso, nos encontramos con una gran piedra conmemorativa (los chinos del siglo XIV evidentemente eran fanáticos de las formaciones naturales y las coleccionaban a diestra y siniestra). Amén de la impresionante piedra, lo que más nos llamó la atención fue el gatito chino que nos saludó en la entrada…
Vista del jardín Yuyuan
Acto seguido, nos introdujimos al parque actual que ocupa unas dos hectáreas y contiene los elementos básicos de la jardinería china, combinando los pabellones y estanques con una variada vegetación. En los pabellones pudimos observar mobiliario de la época con ornamentaciones en madera, metal y piedra. Pasamos por diversos pasillos y puentes donde hubo oportunidad de conocer vegetación endémica y figuras de diversos animales que tienen mucho significado para los chinos tales como el tigre, el león o el venado. 


Dragón con perla
De todas las que vimos, la que más me gustó fue la representación del dragón con una perla entre las fauces. Estos dragones simbolizan especialmente el éxito y el progreso. Según los chinos, la perla multiplicaría sus cualidades con su solo toque, y se dice que ella encierra toda la sabiduría del dragón: la Perla del Conocimiento. También son un símbolo del Tao o perfecto equilibrio entre el Yin y el Yan que alcanzan los dragones más sabios, saludables y prósperos. Sin duda, en este jardín se les incluyó por todas partes como un augurio de buena suerte… y no resultó mal pues ¡sigue sano y salvo como atracción turística y cultural!
Siguiente capítulo: De vistita en Zhujiajiao

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